Cuando se bebe suficiente líquido, el organismo está bien hidratado, lo que beneficia la salud.
* Una buena hidratación hace posible el buen funcionamiento de todas
las células (nerviosas, del corazón, del riñón, hígado, músculo, piel…).
* El agua es el medio necesario para todas las reacciones del
organismo y donde se diluyen todos los líquidos corporales (sangre,
secreciones digestivas, orina, etc.)
* Es esencial para la digestión y la absorción de los nutrientes de los alimentos y la eliminación de los productos de desecho.
* Desempeña un papel fundamental en el sistema circulatorio. Ayuda al
transporte de los nutrientes y todas las sustancias orgánicas.
* Colabora en el mantenimiento de la temperatura corporal, mediante la evaporación por la piel.
* Los riñones funcionan mejor, producen más cantidad de orina y más
clara, limpian la sangre de sustancias de desecho (toxinas) y las
eliminan con mayor facilidad.
* Existe menor riesgo de que se produzcan cálculos renales e infecciones de orina y respiratorias.
* Previene o mejora el estreñimiento.
* Ayuda a depurarnos y limpiar el organismo de toxinas.
* El agua es vehículo de sales minerales (calcio, magnesio, flúor,
hierro…) que el organismo precisa para su buen funcionamiento.
El agua a lo largo de la vida
Las necesidades de agua de cada persona varían en función de las pérdidas de líquido que sufra, la dieta, la actividad física, el clima, la edad, algunas situaciones concretas (embarazo, lactancia) y el estado de salud.
Las necesidades de agua de cada persona varían en función de las pérdidas de líquido que sufra, la dieta, la actividad física, el clima, la edad, algunas situaciones concretas (embarazo, lactancia) y el estado de salud.
* Infancia: Se recomiendan las aguas de débil o muy débil
mineralización para evitar sobrecargar la función de los riñones (aún
inmaduros). Comparado con los adultos, los niños necesitan consumir más
líquidos porque la proporción de superficie de piel por peso corporal es
más grande (sudan más), su cuerpo tiene mayor temperatura cuando hacen
ejercicio y no siempre piden agua cuando tienen sed.
* Juventud y edad adulta: Si la persona está sana puede consumir cualquier tipo de agua sin gas o con gas. .
* Embarazo: Se necesita beber más agua; dos tercios del peso de una mujer al final del embarazo son agua. .
* Lactancia: La mujer que da pecho debe beber suficientes
líquidos (2 litros/día) para compensar el agua que utiliza al producir
la leche. .
* Menopausia: Si existe tendencia a retener líquidos se recomiendan las aguas de mineralización débil e hiposódicas. .
* Tercera edad: La capacidad de los riñones de filtrar y eliminar
sustancias de desecho de las personas mayores es aproximadamente la
mitad que la de una persona joven. Con la edad, el cuerpo tiene menos
masa muscular y agua corporal, y se altera el mecanismo de la sed (las
personas mayores no sienten sed aún cuando su cuerpo está deshidratado).
Por ello, es fundamental que tomen 6 ú 8 vasos de agua u otros líquidos
al día (infusiones, caldos, etc.)
* Deporte: Si el organismo está bien hidratado, el rendimiento
físico (velocidad, resistencia) no se verá afectado y hay menos riesgo
de hipertermia (temperatura corporal elevada). Se aconseja beber
líquidos (bebidas isotónicas o agua de mineralización débil) media hora
antes de la prueba; durante la misma y al acabar el ejercicio.

No hay comentarios:
Publicar un comentario