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6 de noviembre de 2018

¿Cómo ajustar la suspensión de tu bicicleta? (Video)


Cuando te compras una bicicleta de doble suspensión debes conocer que el ajuste de la suspensión es primordial a la hora de obtener el máximo rendimiento de tu bicicleta de montaña. Ya sea tu horquilla con suspensión como tu amortiguador trasero requieren unos ajustes muy sencillos para poder adecuarse a tus caracteristicas. Por ello en este vídeo te vamos a mostrar que pasos necesitas para poder disfrutar al máximo de tus suspensiones.

¿Cómo calculo los ajustes?

En este enlace tienes un calculador de suspensión te ayudará a optimizar los ajustes de tu suspensión en base a tu peso. Solo tienes que seguir los pasos que aparecen en el vídeo o los que figuran a continuación. Estos ajustes son un punto de partida y no son valores absolutos dado que despues entrar en juego los gustos de cada ciclista.


¿Qué herramientas necesitas?

1. Bomba de suspensión
2. Cinta métrica


Instrucciones paso a paso

1. El ajuste del sag debe realizarse con la equipación al completo: zapatillas, casco y mochila para garantizar la máxima fiabilidad.

2. Abre la amortiguación de compresión girando la perilla azul de la horquilla en el sentido contrario de las agujas del reloj y la maneta azul del amortiguador en el mismo sentido hasta situarla en la posición abierta.

3. Utiliza el Calculador de suspensión de Trek de arriba para dar con un punto de partida de PSI para tu bicicleta de montaña y tu peso. Utiliza la bomba del amortiguador para ajustar el PSI del mismo y hacerlo coincidir con el punto sugerido.

4. Con la bomba del amortiguador acoplada, presiona firmemente sobre el sillín para acoplarlo al amortiguador. Consulta el manómetro y, en caso de necesidad, ajusta de nuevo el PSI.

5. Súbete a la bicicleta mientras un amigo te la sujeta o apoyándola contra la pared. Mueve las juntas tóricas de goma de la horquilla y el amortiguador hasta que se apoyen contra las juntas.

6. Bájate con cuidado sin comprimir aún más la suspensión. Para ello, apoya la bicicleta de un lado.

7. Mide la distancia en milímetros entre las juntas tóricas y las juntas. Este es el cálculo del sag de tu suspensión.

8. Utiliza el calculador de suspensión para calcular el sag ideal en milímetros. Si el sag calculado no se asienta dentro de los 2 – 4 mm de la medida recomendada, utiliza la bomba del amortiguador para ajustar el PSI. Añade aire si la junta tórica se ha desplazado demasiado. En caso contrario, utiliza la válvula de liberación para quitar aire.

9. Utiliza el calculador de suspensión de Trek para comprobar el ajuste de rebote recomendado.

10. Gire los diales rojos de la horquilla o el amortiguador en el sentido de las agujas del reloj hasta situarlos en la posición cerrada. A continuación, gira la perilla roja en el sentido contrario a las agujas del reloj hasta obtener el número de clics recomendado.

11. El ajuste ya está, pero recuerda que solo se trata de un valor aproximado. Haz una prueba en un terreno lleno de baches. Si notas que el amortiguador se sacude o tu horquilla parece rebotar demasiado, reduce el rebote girando la perilla roja en el sentido de las agujas del reloj hasta hacer de 1 a 3 clics. Si tienes la sensación de que la horquilla o el amortiguador se enganchan o no se recuperan completamente tras impactos sucesivos, imprime más velocidad al rebote girando la perilla roja de 1 a 3 clics en el sentido contrario a las agujas del reloj.

12. Después de dar unas cuantas vueltas, comprueba el ajuste de la suspensión calculando la distancia entre las juntas tóricas y el cuerpo del amortiguador o de las patas de la horquilla. Normalmente, después de dar tu vuelta habitual en bicicleta, la distancia de la junta tórica debe coincidir con la carrera especificada de tu amortiguador o con el recorrido especificado de tu horquilla. En caso de no obtener un recorrido completo, prueba bajar el PSI. Si la junta tórica tiene demasiado recorrido o se sale del eje del amortiguador, prueba aumentar el PSI.

13. Recuerda que las preferencias personales y el estilo son factores importantes a la hora de obtener el ajuste de suspensión que más te conviene. Prueba con niveles de sag y rebote diferentes hasta dar con la combinación que más se ajusta al estilo de ciclismo de montaña que practicas.

Visto en | Iberobike

26 de octubre de 2018

5 revisiones que todo ciclista debe hacer a su bicicleta


Muchos ciclistas principiantes se suelen preguntar por qué otros compañeros más experimentados no tienen o sufren esos problemas mecánicos que aparecen en mitad de una ruta con más frecuencia de lo deseable. Pinchazos, salidas de cadena, ruidos en la transmisión, discos que rozan o componentes que se aflojan son los problemas más comunes en el mundo de los pedales, todos ellos de muy fácil prevención cuando se toman las medidas adecuadas.

1. La presión de los neumáticos: la inmensa mayoría de problemas relacionados con los neumáticos está directamente relacionada con llevar una presión inadecuada en los neumáticos. Una rápida comprobación de la presión apretando con los dedos de la mano (en el caso de ciclistas experimentados) o con una bomba de aire con manómetro (en el caso de dudas) en esencial para disfrutar de una ruta sin sobresaltos.

2. La lubricación de la cadena: los ruidos y crujidos de la transmisión son originados en la mayoría de casos por una cadena mal lubricada. La cadena de transmisión debe estar siempre limpia y correctamente engrasada para evitar, además de ruidos, el desgaste prematuro de otros componentes como pueden ser piñones y platos. ¿La mejor opción? Aplicar una ligera capa de lubricante en cera antes de salir a rodar para salir de dudas.

3. El funcionamiento de los frenos: no puede haber nada más terrorífico que bajar a toda velocidad por el monte o el asfalto y, a la hora de apretar las manetas de freno, no obtener ninguna respuesta. No es un problema habitual, pero concierne especialmente a la seguridad del ciclista y solo se necesitan unos pocos segundos antes de salir a rodar para comprobar que los frenos cumplen con su función. En caso contrario, hay que revisar el estado de las pastillas, zapatas o del circuito hidráulico según sea el caso.

4. El giro libre de la rueda: no son pocos los ciclistas que, tras una extenuante ruta en la que se han dejado la piel por el camino, han descubierto con cara de tonto que uno de los frenos de su bicicleta estaba mal ajustado produciendo un roce continuo en el disco o la llanta. Antes de salir a pedalear, no cuesta nada levantar la bicicleta dejando libre cada una de las ruedas para girarlas con la mano y comprobar si se producen roces.

5. Correcto apriete de los componentes: un pedal suelto, un manillar que se mueve, un puño que gira, una rueda que baila o una tija que se baja sola son problemas derivados de un mal apriete. Comprobar la correcta sujeción de estos componentes ejerciendo presión con las manos (en el caso de ciclistas experimentados) o mediante las herramientas adecuadas (en el caso de dudas) es un proceso muy rápido que sirve para prevenir problemas mayores.

Visto en | Todomountainbike

6 de octubre de 2018

10 trucos para ahorrar gasolina

Consejos para no gastar más combustible del necesario


Cada día el combustible está más caro y aunque los vehículos cada día gastan menos a veces no parece ser así. En moto también ocurre, el precio de la gasolina se dispara y recorrer la misma distancia de siempre cada vez cuesta más dinero.

Seguir los siguientes consejos te ayudará a gastar la mínima cantidad necesaria de gasolina. Además de pueden interesar estos 6 consejos para no quedarte sin gasolina en moto. Como a veces derrochamos sin darnos cuenta, verás que muchos de estos trucos parecen muy obvios, pero que después a la hora de la verdad nos olvidamos de hacerles caso. Toma buena nota y ahorra algo de dinero con ellos.

No des acelerones innecesarios
Cuida mucho el giro del puño de gas y evita los acelerones bruscos e innecesarios. Esto en un scooter se nota mucho también. Incluso acelerar en ralentí en parado produce un consumo extra que no lleva a nada.

Mantén las presiones bien ajustadas
Como te explicamos en Cómo mantener una moto, llevar unas presiones de los neumáticos es fundamental cuando además circulamos sólo sobre dos. Unas presiones bajas nos vuelven torpes y sin precisión, pero además incrementan también el consumo de gasolina al provocar un mayor rozamiento. Te contamos cómo mantener los neumáticos de la moto.

Usa marchas largas
Para circular a una velocidad concreta, cuanto más corta sea la marcha, mayor será el índice de revoluciones, por lo que mayor será también el consumo al mismo tiempo. Utiliza marchas largas siempre que puedas y cuando arranques cambia de marcha pronto a segunda para mantener el motor a bajas vueltas.

Cuida la aerodinámica
Tanto la tuya como la de tu moto. En un tu caso un equipamiento que oponga mucha resistencia al viento, como una chaqueta suelta que flamee, aumentará el consumo de combustible. Usa un buen equipamiento para moto, mejor algo ajustado y aerodinámico.

Lo mismo pasa con la aerodinámica de la moto, una gran pantalla hará de freno al igual que lo hace el viajar con equipaje y maletas laterales. Son elementos que exigen un mayor consumo.

Cuida el filtro del aire
Como tú, el motor de tu moto necesita aire para funcionar. Un filtro de aire sucio o en mal estado impedirá un flujo de aire correcto y el motor terminará quemando más gasolina de la necesaria. Mantén el filtro de aire en buenas condiciones o, mejor aún, cámbialo por uno tipo K&N, de algodón impregnado en aceite, que retienen menos y filtran mejor.

Desacelera bajando de marcha
No es ya sólo un modo de ahorrar frenos, sino que al desacelerar o al bajar una cuesta, si embragas o metes punto muerto, para mantener el ralentí el motor sigue consumiendo, mientras que al retener y no dar gas la inyección corta por completo el suministro de gasolina y te ahorras ese consumo.

Atento a las detenciones en ciudad
Circular en moto en ciudad, donde los stops y los cruces son constantes, no sirve de nada acelerar para llegar antes al punto en el que te has de detener. Presta atención a la siguiente detención y si sabes que es inminente tómatelo con calma, los acelerones sólo te harán gastar más y esperar más en la próxima detención.

Facilita el arranque
Al arrancar, y aún más en frío, no des gas y acciona el embrague, así conseguirás que el motor gire algo más libre y exija un menor consumo de combustible.

Cuida la cadena
Una cadena en mal estado o mal ajustada y demasiado tensa no es segura, te hace perder prestaciones y por ello provoca un consumo extra de combustible innecesario. Asegúrate de mantener en buenas condiciones la cadena de tu moto y ahorrarás gastos e inconvenientes.

Controla tu consumo
Parece una tontería, pero es importante saber cuánto consumes con tu conducción y manejo normal, y cuánto si pones en práctica estos consejos. Pon a cero el contador de tu moto al llenar el depósito y en el próximo y en tu siguiente visita a la gasolinera calcula qué cantidad de combustible has consumido en la distancia que hayas recorrido. Es la única manera de saber si mantienes un manejo eficiente o no.

26 de septiembre de 2018

Presta Vs. Schrader, ¿cuál es la mejor válvula para MTB?

Aunque existen multitud de factores que pueden condicionar el buen funcionamiento de una rueda de bicicleta todo terreno, no cabe duda de que una pieza importante en el conjunto cubierta-cámara-llanta es la válvula acoplada a la cámara de aire o a la llanta de nuestra montura.


La válvula Schrader (Americana)
La más común y usada en prácticamente todos los neumáticos de motocicletas y automóviles. Muchos fabricantes de bicicletas optan por montar este tipo de válvulas en su gama baja y media de productos, debido a que la mayoría de bombas de inflado manuales vienen preparadas para conectar este tipo de válvula, así como el compresor de aire de cualquier gasolinera. Son válvulas robustas y resistentes, y adecuadas para cubiertas que no precisan de una gran presión de aire en su interior. Aunque en la actualidad, la calidad de estas válvulas es muy alta y son perfectamente válidas para todo tipo de uso en Mountain Bike.


La válvula Presta (Francesa)
Ligeramente más delgada y larga que su homóloga Schrader, esta válvula está presente en la mayoría de modelos de gama alta de cualquier fabricante. Su construcción está formada por tres componentes principales: cuerpo, vástago y casquillo de la válvula. Al igual que en la Schrader, es la presión de aire dentro de la cámara la que mantiene la válvula cerrada, sin embargo en la Presta disponemos de un casquillo roscado que nos permite fijar el cierre de la válvula con total seguridad. Estas características convierten a la válvula Presta en la mejor opción para contener pequeñas cantidades de aire con una elevada presión.

¿Cual nos quedamos de las dos?
Pues dependerá en gran medida del tipo de válvula que nuestra bicicleta traía originalmente. Resulta un poco engorroso cambiar a la válvula Schrader cuando nuestra llanta posee el orificio de menor tamaño, indicado para el diámetro de la válvula Presta. Deberemos taladrar la llanta, eliminar cualquier tipo de rebabas, etc… Y en el caso contrario, más de lo mismo. Deberemos buscar un adaptador que nos permita fijar la válvula presta sin que ésta quede floja ni bailando en el orificio de nuestra llanta.

Pero puestos a dar una opinión, nos quedamos con la válvula Presta. La experiencia nos dice que este tipo de válvulas nos permite mantener la presión de nuestras cubiertas durante más tiempo sin necesidad de rellenar de aire, además de sufrir menos pérdida de presión gracias a su casquillo de seguridad. En su contra: necesitaremos un adaptador para nuestra bomba de mano o pie. En su favor: más duración de la presión de aire en la cámara de nuestra cubierta.

27 de abril de 2018

Cinco puntos esenciales para mantener tu moto en forma

En algunos puntos del mundo es ahora cuando se empiezan a ver motos por la calle, simplemente porque hasta que no empieza a hacer algo de buen tiempo las calles y carreteras son impracticables. Por suerte en España podemos disfrutar de nuestras motos prácticamente durante todo el año, pero aún así a nuestras queridas monturas hay que hacerles algo de mantenimiento. Sin querer meterme en los trabajos que se hacen en un taller profesional, siempre hay algunos ajustes o revisiones que podemos hacer en nuestra propia casa, bueno, mejor en nuestro propio garaje, que si no puede que el tema acabe mal con la familia. Los cinco puntos esenciales para mantener tu moto en forma son:


Comprobar el nivel de aceite del cárter
Esta es una de las operaciones mas básicas en el mundo de la moto, tanto que en muchos modelos ni siquiera es necesario mancharse, ya que el nivel se aprecia a través de un ojo de buey instalado en el cárter o en el depósito del aceite. En caso de necesitar rellenar, tendremos que seguir las instrucciones incluidas en el manual de la moto. Ahí nos deberían indicar el tipo de aceite a utilizar. Pero siempre hay que tener cuidado de no rebasar el máximo indicado, ya que si es malo llevar poco aceite, también es malo llevar demasiado. De todas maneras si nuestra moto consume mucho aceite puede ser síntoma de una avería mas grave, con lo que será necesario llevarla a un taller para que la revisen a fondo.

También podemos liarnos la manta a la cabeza y realizar nosotros mismos el cambio de aceite y su filtro. Para esto primero necesitaremos averiguar cuanto aceite lleva el cárter y de que tipo, ya que nuestro motor está diseñado para funcionar con un tipo especifico de aceite y si lo cambiamos podemos incluso llegar a estropearlo. Hay que tener en cuenta que el aceite usado hay que llevarlo a un punto de recogida de material contaminante, ya que no se puede tirar ni por el desagüe ni a la basura. Y realizar la operación siempre siguiendo las instrucciones del manual. Si no lo tenemos, seguro que en Google podremos encontrar algún articulo que explica como hacer esta operación en nuestra moto.


Comprobar las ruedas
Las ruedas son el elemento que nos mantiene en contacto con el asfalto, y son mucho mas importantes de lo que la gente cree. Unas ruedas excesivamente gastadas, deshinchadas o excesivamente hinchadas son casi tan peligrosas como una mancha de aceite en el asfalto. La presión debería ser la indicada en las especificaciones del neumático, aunque se permite cierta variación para adaptarlas al estilo de conducción de cada uno. La presión siempre se debe comprobar en frío, ya que al calentarse el aire que llevan dentro aumenta la presión y nos falsea el dato.

Un neumático excesivamente desgastado también es peligroso. La ley dice que no puedes llevar menos de 1,6 mm de profundidad en el dibujo, pero en muchos casos la gente los estira hasta casi que se ven las lonas que lo forman, jugándose el tipo por ahorrar unos euros. Por último un neumático con dibujo y presión adecuada puede seguir siendo un peligro si la goma está "acartonada" cosa que se comprueba fácilmente intentando meterle la uña, si se marca vamos bien, si es imposible o la cubierta presenta grietas y síntomas de haber perdido elasticidad, lo mejor es tirarlo y montar una cubierta nueva. Esto también hay que hacerlo en un taller especializado, porque los neumáticos usados han de ser reciclados.


Comprobar la batería
Dependiendo de lo vieja que sea tu batería puede necesitar una recarga o simplemente reponer el líquido a su nivel. Este líquido es agua destilada, nunca ácido ni nada parecido, ya que este agua al mezclarse con el material que hay dentro de la batería recupera sus propiedades y "revive" la batería.

Si no eres muy manitas, lo mejor es que lleves la moto a un taller y que ellos te recarguen la batería o te la sustituyan por una nueva, ya que el liquido contenido en su interior es una mezcla de agua destilada y ácido sulfúrico que allí donde cae quema para siempre, sea tu ropa, tu piel o en las chapas de tu preciada moto. Mejor que no nos arriesguemos a una quemadura química.


Comprobar las pastillas de freno y la cadena
La cadena debe estar tensada de acuerdo a lo que dice el manual de la moto. Además hay que comprobar que no esté estirada o desgastada, lo que implicaría que hay que sustituirla. Si eres capaz de despegar los eslabones de la corona trasera es síntoma inequívoco de que hay que cambiar todo el conjunto, y esto debería hacerlo un taller especializado, porque seguro que te van a hacer falta herramientas que es raro que tengas en casa.

Las pastillas de los frenos también hay que revisarlas de vez en cuando. Para hacer esto basta con fijarse a través de los huecos que suele haber en las pinzas, si eres capaz de ver 4 o 5 mm de ferodo es que están en uso, si bajas de esa medida o dejas de ver unas ranuras que llevan las pastillas para controlar su desgaste, ve a cambiarlas cuanto antes, porque si llega a tocar el disco la parte metálica de las pastillas puede dañar este y entonces por querer ahorrarte unos euros estirando demasiado un material consumible te va a costar mucho mas.


Limpiar y lubricar
Una vez repasados todos los puntos anteriores es el momento de lavar tu moto, que ya esta bien. Algunas motos no soportan bien lavarlas con agua a presión, con lo que un cubo con esponja es la mejor opción. Si vas a utilizar un jabón que no sabes lo agresivo que puede ser, es mejor que primero hagas alguna prueba en una esquina del carenado o en otro sitio que no sea muy visible, no vaya a ser que se coma el brillo o afecte la pintura. Nunca hay que usar estropajo, ni siquiera en caso de suciedad persistente, contra esto lo único que vale es remojar, esperar hasta que se ablande y salga. Una vez seca la moto habrá que engrasar la cadena, lo mejor es hacerlo con un spray de grasa especifica, y siempre es mejor engrasar poco y a menudo que mucho y cada mucho tiempo. Un truco es engrasar la cadena cuando está caliente, hacer unos kilómetros y volver a engrasar otro poco.

Las motos modernas suelen llevar pocas transmisiones por cable, ya que los mandos hidráulicos son mucho mas precisos y requieren menos mantenimiento. Cuando los llevan las camisas suelen incluir teflón, con lo que tampoco es necesario engrasarlos. En caso de que tu moto requiera engrasar los cables del freno, del gas o del embrague, hay que usar una grasa con grafito, nunca aceite tipo tres en uno, ya que este al secarse se solidifica y hará que el cable vaya aun mas duro en su funda. Una buena idea es echar polvo de grafito del que se utiliza para engrasar cerraduras, ya que este material al rozar las piezas mecánicas entre si se transforma en un aceite denso y realiza su función de lubricación.

Con todos estos trucos tendrás tu moto en forma y te lo agradecerá estando preparada siempre para cuando vayas a cogerla. Así viviréis grandes momentos en la carretera, donde se disfruta conduciendo, no haciendo reparaciones de emergencia ni quedándote tirado por una tontería que podrías haber corregido tranquilamente en casa.

3 de diciembre de 2015

Como lavar correctamente tu bicicleta


Lavar una bici, por muy sencillo que parezca, tiene su ciencia. Existen partes de la bicicleta a las que por ningún motivo debe de entrarles/caerles agua. Así como también existen los instrumentos adecuados para esta tarea; como el tipo de cepillo o cepillos que debes usar, el tipo de jabón y hasta el trapo con el que hay que secar tu bici.

Aquí te dejamos los pasos a seguir para lavar tu bici correctamente:

Paso 1
En una cubeta con agua a la mitad, vierte un poco de jabón del tipo del que se usa para lavar coches, lo encuentras en cualquier súper y no es tan caro.
Prepara los instrumentos que vas a necesitar:
*Un cepillo suave
*Un cepillo de cerdas duras
*Un cepillo de cerdas duras pero muy pequeño, casi como un cepillo de dientes.
*Un trapo de gamuza

Paso 2
Con una manguera o cubeta con agua, remoja el cuadro de la bicicleta, las llantas y la transmisión. Es MUY importante que el agua no toque la potencia o el poste de asiento, esto es porque podría entrar agua por esos lugares directamente al interior del cuadro o el tubo de la suspensión.

Paso 3
Con el cepillo suave, enjabona SOLAMENTE el cuadro y las bielas. Después, procede a enjuagarlo antes de que el jabón se seque.

Paso 4
Con el cepillo duro, talla las llantas. Debes hacer mucha espuma y cerciorarte de llegar a todas las hendiduras de las llantas. Enjuaga.
(con este cepillo también puedes lavar los pedales)

Paso 5
Con el cepillo duro y pequeño, lava toda la transmisión; cadena, casette, plato, cambio y desviador.Después enjuaga muy bien.

Paso 6
Una vez que ya hayas lavado todo, enjuaga nuevamente todas las partes que lavaste. Enseguida seca toda la bici muy bien con el trapo de gamuza.

Después de haber lavado y secado la bici, procura aceitar tu cadena ya que cuando la lavas, no solo le quitas la tierra, sino también el lubricante que traía.