Propuesta de ley en el Parlamento para protegerlos, construir pistas para bicicletas y frenar el número de víctimas
Un
manifiesto para salvar a los ciclistas ha suscitado un fuerte
movimiento de apoyo en Italia, donde hay 30 millones de bicicletas. La
campaña partió de Londres. El «Times» hizo el llamamiento hace unas tres semanas tras un grave accidente de una de sus periodistas con este lema: «Salvemos a los ciclistas».
En resumen: paremos el rosario de incidentes, a menudo mortales, que se
registran en las calles de nuestras ciudades. En los últimos diez años,
han muerto 1.257 ciclistas en Inglaterra, una cifra que en Italia se ha
duplicado. En el mismo periodo, en las carreteras italianas han muerto
2.556 ciclistas.
El
manifiesto del «Times» tenía el objetivo de sensibilizar a los
gobiernos con el problema y acrecentar la seguridad de las bicicletas
con una serie de propuestas. El llamamiento recibió en pocos días miles
de adhesiones y se extendió como una marea por internet en todo el
mundo. En Italia fue
relanzado por periódicos y blogueros, con más de 20.000 adhesiones en
pocos días. Solo el grupo en Facebook suma 8.000 miembros.
Los
diputados italianos han tomado nota de esta inquietud y, con apoyo de
partidos políticos de todo el arco parlamentario, han elaborado ya una proyecto de ley «salva ciclistas»
para poner freno a la hecatombe a dos ruedas en las carreteras
italianas. En sus once artículos hay previstas diversas medidas de
seguridad, como la introducción del límite de 30 km/h en áreas
residenciales sensibles sin pistas para bicis y otras propuestas
encaminadas a incentivar la construcción de pistas.
Ayuda a la salud y a la economía
Se mueven también los alcaldes, con adhesiones importantes como el de Milán, Pisapia. Es un inicio. Para los escépticos, se recomienda un vídeo
que explica cómo en Holanda, país en el que está muy extendido el uso
de la bicicleta. La presión de los ciudadanos contribuyó decisivamente a
modificar el mundo que les rodeaba.
En
efecto, el vídeo cuenta la época en que Holanda estaba sofocada por los
coches y sus ciudadanos dijeron basta, decidiendo utilizar la
bicicleta. Las imágenes revelan que las carreteras holandesas no
nacieron con las pistas para bicis, sino todo lo contrario. Las
manifestaciones de protesta en los años 70 por las muertes de tráfico,
en particular de niños, a las que se unió la crisis del petróleo de
1973, provocaron una decisión política que favoreció el uso de la
bicicleta y construcción de pistas. Hoy, los holandeses usan a menudo su bicicleta como medio de transporte y
tienen muy claro que cada euro invertido en ciclismo está bien muy bien
empleado: ayuda a la salud, evita la congestión del tráfico, disminuye
el número de accidentes y mejora la economía.

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