18 de abril de 2012

El Pan Frances o Frances


DE ORIGEN EUROPEO PERO DE ARRAIGO MUY YUCATECO:
Yucatán Lugar de encuentro de cocinas tan diversas como la española, sirio-libanesa y maya, la gastronomía yucateca lo mismo ofrece antojitos como los panuchos o los salbutes, resultado del sincretismo culinario maya-español, que los kibis, herencia gastronómica traída a Mérida por los inmigrantes sirio-libaneses que se asentaron en el barrio de San Cristóbal.

El pan francés:
Que ahora nos ocupa, fue bautizado con ese nombre quizás por la proximidad de su apariencia y sabor con el baguette por una familia de españoles que se avecindaron en el antiguo barrio de Santa Ana y comenzaron a hornearlo en su panadería Los Catalanes.

El apoderarse del gusto de la gente de Mérida por este pan partió de una pintoresca tarea cotidiana: cada día al amanecer, cargaban de pan un carretón de madera tirado por un par de mulas a las que adornaban unos cascabeles y enfilaban su trote por las calles. Al tiempo los meridanos se fueron acostumbrando al tintineo que anunciaba al carretón como preludio del pan para el desayuno.

El pan francés es una barra de pan suave y ligeramente dulzón. Su cocimiento requiere de un tiempo bastante preciso para “estar a punto”, pero ¿cómo lo lograban en aquel entonces en que los hornos eran de piedra y leña y los panaderos no contaban con un reloj para controlar el tiempo de horneado?

El método era simple pero muy efectivo: colocaban a lo largo del pan una hoja de palma de huano, una planta que crece de forma silvestre en la península de Yucatán y que incluso se utiliza hasta la fecha para la construcción de los techos de las casas de adobe.

Cuando la hoja comenzaba a dorarse era tiempo ya de retirar el pan del horno. Aún ahora hay algunas panaderías de Mérida que continúan poniendo esta hojita de huano al pan francés pero ya más bien como un elemento decorativo propio de la tradición que con el fin práctico que tuvo originalmente.

En la actualidad el pan francés se prepara a partir de: harina, levadura, sal, azúcar, aceite y se bate para formar la pasta, el panadero solo interviene para darles la forma, decorarlos con su hojita de huano y colocarlos en el horno (muchos de ellos ya eléctricos) donde permanecen apenas 20 minutos y quedan listos para echarse en unos grandes cajones de madera donde ya son esperados por un grupo de impacientes consumidores que, bandeja en mano, darán cuenta de gran parte del pan en poco tiempo.

No hay comentarios: